En Iowa, los abuelos o bisabuelos pueden solicitar ante un tribunal que se les conceda un régimen de visitas con sus nietos o bisnietos únicamente en la circunstancia limitada y desafortunada de que su propio hijo (el padre o la madre del menor en cuestión) haya fallecido. Si el hijo de los abuelos está con vida, dichos abuelos no tienen ningún derecho legal a un régimen de visitas, y los padres del menor conservan la facultad de decidir quién puede verle.
Un abuelo cuyo hijo ha fallecido y que solicita un régimen de visitas debe demostrar todas las siguientes circunstancias:
- Una relación sustancial con el nieto.
- Un abuelo puede demostrar esto de las siguientes maneras:
- El abuelo puede acreditar que el nieto reside con él o que el abuelo le ha proveído asistencia financiera durante seis meses o más, o
- El abuelo puede acreditar visitas frecuentes durante un período de por lo menos un año.
- El padre con custodia está incapacitado para tomar la decisión sobre las visitas o su discernimiento se encuentra impedido.
- Algunas maneras en las que un abuelo podría demostrar un discernimiento impedido incluyen el abandono o el abuso del menor, violencia hacia el menor, un trastorno por uso de drogas o una enfermedad mental.
- Las visitas contribuyen al mejor interés del menor.
- Un tribunal podría considerar una serie de factores, incluyendo:
- Las relaciones con otros miembros de la familia
- La distancia a la que residen los abuelos
- El tiempo disponible del nieto y de los padres
- La edad del menor
- La salud y la seguridad del menor
- La salud de todas las partes involucradas
- Si los abuelos han sido declarados culpables de abandono o abuso infantil en ciertas circunstancias adicionales.
Estos criterios son casi siempre difíciles de cumplir, y el padre sobreviviente podría reclamar que la ley es anticonstitucional.
Dado que no existe garantía de que el tribunal conceda el régimen de visitas a los abuelos, tenga en cuenta los siguientes:
- Los abuelos deben considerar otras maneras de resolver este tipo de problema.
- Consideren la mediación, la consejería o la terapia familiar.
- Los abuelos pueden intentar mantener la relación mediante cartas, llamadas telefónicas o correos electrónicos.
- Una demanda judicial puede resultar costosa, prolongada y casi con certeza empeoraría la situación.
- El uso de los tribunales debe ser el último recurso.
Si usted tiene una orden judicial de visitas anterior al año 2010, es posible que la ley actual resulte en impugnaciones a las órdenes actuales de visitas si su hijo o hija están vivos.